ITV: plazos, normativa actual y dudas frecuentes que todavía complican a muchos conductores
En España, la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es uno de esos trámites que todos asumimos como inevitables desde que tenemos coche, moto o furgoneta.
En España, la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es uno de esos trámites que todos asumimos como inevitables desde que tenemos coche, moto o furgoneta. Sin embargo, y a pesar de su antigüedad, sigue generando dudas cada año: fechas, prórrogas, sanciones, efectos en el seguro, exenciones, restricciones o incluso procedimientos de segunda inspección. Todo ello mantiene a la ITV en una suerte de terreno híbrido entre obligación administrativa y requisito técnico de seguridad.
En este artículo recopilamos todo lo esencial para entender cómo funciona, qué dice la normativa y qué ocurre si no se cumple correctamente.
1. ¿Por qué existe la ITV y qué persigue realmente?
La ITV no nació como una medida recaudatoria ni como un mecanismo burocrático, sino como un sistema de control técnico. Su razón de ser se fundamenta en tres pilares:
a) Seguridad vial: detecta fallos como frenos desequilibrados, neumáticos por debajo del mínimo legal, suspensiones con holguras, pérdidas de combustible o sistemas de iluminación defectuosos.
b) Reducción de emisiones contaminantes: algo especialmente relevante en contextos urbanos y zonas de alta densidad.
c) Unificación del parque móvil: evita la circulación de vehículos en condiciones incompatibles con el reglamento técnico europeo.
Las estadísticas de la Dirección General de Tráfico evidencian que los fallos de mantenimiento están implicados en un porcentaje no menor de siniestros graves. La ITV, por tanto, actúa como una barrera preventiva.
2. Periodicidad según tipo y antigüedad del vehículo
Las periodicidades son uno de los puntos más consultados:
Turismos privados
0–4 años: exentos
4–10 años: cada 2 años
+10 años: cada 1 año
Motocicletas
0–4 años: exentas
+4 años: cada 2 años
Ciclomotores
0–3 años: exentos
+3 años: cada 2 años
Vehículos industriales ligeros
0–2 años: exentos
2–6 años: cada 2 años
6–10 años: cada 1 año
+10 años: cada 6 meses
Esto desmonta una creencia muy extendida: el kilometraje no importa, solo la fecha de primera matriculación.
3. ¿Qué pasa si circulo con la ITV caducada?
La infracción es administrativa y fija: 200 €, sin pérdida de puntos. La sanción puede imponerse tanto si el vehículo está circulando como si está estacionado en la vía pública.
A esto se suma la posibilidad de inmovilización si el vehículo presenta defectos graves o muy graves no subsanados.
4. ¿Existe algún tipo de margen de días o “periodo de gracia”?
No. Finalizada la fecha límite, ya hay incumplimiento. Esto genera confusión porque hace años sí existieron prórrogas excepcionales, como las aprobadas durante el estado de alarma, pero fueron situaciones de carácter temporal.
La única excepción real es la inspección “anticipada”, una herramienta poco conocida: Puedes pasar la ITV hasta 30 días antes de la fecha sin adelantar el siguiente vencimiento; es decir, la fecha futura se mantiene.
5. ITV desfavorable: defectos graves y muy graves
Cuando el coche no supera el control, la estación indicará en el informe si existen:
Defectos graves (DG):
El vehículo puede circular únicamente para dirigirse al taller y volver a la estación.
Se concede un plazo habitual de 2 meses para la reparación y reinspección.
Defectos muy graves (DMG):
El vehículo queda inmovilizado.
Debe ser trasladado en grúa.
El mito de “circulo unos días y ya volveré” es arriesgado: puede acarrear una inmovilización en vía y sanciones.
6. Relación entre ITV y seguro: lo que sí y lo que no sucede
Una póliza no se invalida automáticamente por falta de ITV, pero las aseguradoras sí pueden:
Rechazar daños propios, especialmente si el fallo técnico tuvo impacto en el siniestro.
Repetir contra el asegurado en casos donde se demuestre negligencia grave.
Complicar indemnizaciones, ya que el informe pericial puede incluir el estado técnico del vehículo.
Esto es especialmente relevante en vehículos antiguos, donde los problemas suelen estar relacionados con frenada o dirección.
7. Documentación necesaria y duración real del proceso
Para realizar la inspección se requiere:
Permiso de circulación
Tarjeta ITV o ficha técnica
Documento de identificación del titular (en algunas comunidades es opcional)
La duración media oscila entre 15 y 25 minutos. La reparación, si es necesaria, depende ya de cada taller.
8. Reservar cita: digitalización y comodidad
En los últimos años, muchas comunidades han digitalizado el proceso. En lugar de desplazarse o llamar, el conductor puede obtener cita desde la web de la estación correspondiente.
En localidades con carga elevada o áreas de tránsito turístico, es habitual que la disponibilidad se concentre en determinadas franjas, por lo que anticiparse unas semanas puede evitar molestias.
Por ejemplo, realizar la cita previa en la estación de Inca se ha convertido en el método más eficiente para quienes necesitan pasar la ITV en la zona centro de Mallorca, ya que permite ajustar el día y la hora sin esperas en ventanilla mediante una gestión online completamente automatizada.
???? Para quien necesite tramitarlo en esta zona, puede hacerlo directamente desde el servicio de cita previa de la ITV de Inca, accesible en: cita previa en la estación de Inca
9. Casos especiales: reformas, importaciones y vehículos históricos
No todas las inspecciones son periódicas. Existen tres situaciones extra que generan revisiones:
a) Reformas de importancia Cambios como suspensión, llantas, motor, asientos o remolques requieren homologación y, a veces, inspección extraordinaria.
b) Vehículos importados Antes de matricularlos en España deben acreditar conformidad técnica.
c) Vehículos clásicos o históricos Tienen un régimen especial con periodicidades más amplias según resolución del laboratorio autorizado.
10. Conclusión
La ITV no es una formalidad arbitraria: es un mecanismo que corrige fallos mecánicos que, de otro modo, permanecerían ocultos hasta que generaran un accidente o una avería costosa.
Cumplir con plazos, documentación y mantenimiento no solo evita multas: reduce riesgo, clarifica coberturas del seguro y prolonga la vida útil del vehículo.
Lo esencial es comprender que:
no existen márgenes de gracia
la periodicidad no depende del uso
la reinspección no es opcional
la cita anticipada evita retrasos
Y, sobre todo, que la ITV forma parte de la cultura responsable del conductor.